viernes, 20 de octubre de 2017

CASTELAO GRAFISTA. Pinturas, dibujos, estampas

Moza con cabuxa, 1914
Óleo sobre lienzo, 117 x 190 cm
Colección Recreo Cultural da Estrada

Mucho se habla del Arte universal; más todo Arte tiene su patria, todo Arte es fruto de alguna tierra.
                                                     Castelao. Arte e galleguismo, 1919

Castelao grafista muestra su evolución en este campo, tanto estilística como teórica. Una selección muy estricta de obras, aproximadamente doscientas, permite mostrar su progresivo compromiso ético, social y político, pero también sus recursos plásticos y como culmina la definición de su lenguaje en el encuentro entre el texto y el dibujo: desde las colaboraciones en la revista Vida Gallega a las ilustraciones en las que el texto adquiere un protagonismo ascendente que sintetiza en colaboraciones que, bajo el título  genérico de Cousas da vida, pueden ser vistas como propuestas humorísticas pero también como reflexiones de fondo social. La progresiva politización de Castelao se ve reflejada en los carteles y las colaboraciones de los años 30 y, de un modo muy especial, en las estampas de guerra (Galicia mártir, 1937; Atila en Galicia, 1937; Milicianos, 1938), realizada en plena época de madurez y compromiso político.


Matáronlle un fillo, 1937                                                            
Aguada sobre papel, 31 x 22 cm
Museo de Pontevedra

Eiquí queda un fusil!, 1938
Aguada y tinta negra sobre papel, 37 x 26,5 cm
Museo de Pontevedra

Alfonso Daniel Rodríguez Castelao, (Rianxo, A Coruña, 1886-1950, Buenos Aires), medico, caricaturista, dibujante, ilustrador, columnista, escritor, pintor, escenógrafo, ensayista, historiador, etnógrafo, teórico, político. Castelao compagina durante años, el dibujo con la pintura. A mediados de la década de 1910, la pintura cede terreno a las colaboraciones gráficas que se convierte en una firme expresión plástica y con las que obtienen un notorio reconocimiento público.

Castelao

Castelao artista, es autodidacta. Posee una innegable facilidad para dibujar, para sintetizar rasgos, para captar escenas, para condensar. Se percibe en las caricaturas, con frecuencia rápidas y certeras, de resolución muy definida y estable. Especial interés, como grupo, tienen las autocaricaturas, que actúan como verdadero espejo: las primeras nos muestran quién quiere ser, las últimas acompañan al personaje público […]

Autocaricatura, ca. 1912
Lápiz sobre papel, 16 x 11,5 cm
Colección Teresa Rodríguez Castelao

Castelao, por tanto, parte de una gran facilidad para sintetizar con la línea, pero tiene que definir su ambicioso proyecto plástico a base de aprendizajes. Desde sus inicios repite algunas constantes en sus pinturas: el tratamiento de amplios paisajes como fondo; la disposición de las figuras claramente en primer plano, con frecuencia de perfil, o de frente, avanzando hacia el espectador, como personajes dispuestos a iniciar un relato, a actuar frente al público […]

Si valoramos este tipo de recursos, vemos que son propios del pintor de historias y del escenógrafo. Incluso los cuadros de ciegos, empezando por los que decoraron el Gran Hotel Balneario de Mondariz, enlazan bien con la pintura de artista hacia los que Castelao siente devoción, como Brueghel el Viejo o Cranach, pero también con la tradición de la literatura oral, de los relatos de ciegos y lazarillos, de las piezas teatrales populares, de los entremeses […]

Regreso do indiano, 1916
Óleo sobre lienzo, 200 x 415 x 5 cm
Colección de Arte Afundación

Castelao demuestra conocer la historia de la pintura, pero su mirada va directa a su intención. Sus pinturas, dibujos e ilustraciones trazan un retrato de la realidad gallega, pero su ánimo no es costumbrista: mira y juzga, su visión es poco complaciente, crítica, con frecuencia dolorida. “Con este medio centenar de dibujos intenté desasosegar a todos los licenciados de la Universidad (amas de cría del caciquismo), a todos los hombres que vivían del favor oficial… Las intenciones eran nobles y el pesimismo aparente. Cierto que la tristeza de estos dibujos quema como el rayo de sol que atraviesa una lupa; pero yo no quise cantar el regocijo de nuestras fiestas, ni el hartazgo de la bodas, sino las tremendas angustias diarias del vivir labriego y marinero”, escribe en el prólogo al álbum Nós (Nosotros), publicada en 1931.

Os cans de España oubean o mesmo que os cans de Francia, ca. 1930-31
Tinta y acuarela sobre papel, 31 x 21 cm
Colección Galería Montenegro, Vigo

Castelao tiene claro lo que quiere expresar, y analiza lo que ve filtrándolo desde la óptica de su proyecto, que es artístico pero también –y esencialmente- signo de identidad. En el Diario de 1921 es duro en su juicio con los dadaístas, y sincero con Picasso y el cubismo, pero se percibe su interés ante la pintura aplicada a la escenografía. Los decorados de los Ballets Rusos, con la figura justamente valorada de Serge Diaghilev, le permiten entrar mejor en ese mundo, de la misma manera que en los decorados de Os vellos non deben namorarse (Los viejos no deben enamorarse) se perciben afinidades con recursos de pintores como Robert y Sonia Delaunay, que vivieron unos meses en Vigo y tuvieron una presencia notable en el ambiente artístico español, Castelao conoce las telas y diseños de Sonia Delaunay, y el ejemplar del Tour Eiffel, con poemas de Vicente Huidobro y portada de Roberto Delaunay, que conserva su amigo Vicente Risco, director de la revista Nós, guardado en la Fundación Vicente Risco, de Allariz.

Soportales, ca. 1924
Tinta sobre papel, 34 x 23,5 cm
Colección de Arte Afundación

Inquieto y curioso como pocos, Castelao cree necesario establecer las bases de un nuevo arte gallego: “Mucho se habla de Arte universal, pero todo Arte tiene su patria, todo Arte es fruto de alguna tierra”, escribe en Arte e Galeguismo (Arte y Galleguismo), en 1919. No duda en impulsar encuentros y exposiciones de arte, instituciones y museos, nuevas política de apoyo y promoción; trasmite en intenta contagiar su emoción cuando ve resultados que entran en ese proyecto. Defiende la necesidad de crear un lenguaje artístico propio, que se identifique como gallego, y promueve que se trasmita a través de medios entonces populares en Europa como el grabado. Colabora con escritores amigos, ilustrándoles las portadas e interiores de libros y revistas, tanto con imágenes como con soluciones gráficas, y anima a que otros artistas sigan ese camino, movido sin duda por la convicción de que, para que triunfe, el proyecto de identidad debe de ser colectivo. Quizá sin proponérselo, Castelao pasa a ser un claro referente de su generación y de las siguientes, lo que –según defendía Jorge Luis Borges- le convierte en clásico.

Galicia duerme. Problema: ¿Debe despertarse?, 1914
Acuarela sobre papel, 32 x 20 cm
Museo de Arte Contemporáneo Carlos Maside, Sad

Castelao grafista señala la peculiar relación entre pintura e ilustración en la obra de Castelao: empieza llevando imágenes desde la primera a la segunda (una aguadas y tintas previas le sirven de inspiración para realizar las cubiertas de El hidalgo don Tirso de Guimaraes de Luis Antón del Olmet, D’o Ermo de Nouiega Varela, Os Evanxeos da risa ansoluta de Antón Vilar Ponte, De terra asoballada o Vento mareiro de Ramón Cabanillas) y, cuando en 1945 quiere pintar su testamento pictórico, lleva a la tela una estampa de guerra de 1937 A derradeira leición do mestre.

Din que non hai rías mais bonitas que as nosas, 1922-24
Tinta sobre papel, 34,6 x 23,8 cm
Colección de Arte ABANCA


Si me tocase á min a lotería compraba pan, 1922-24
Tinta sobre papel, 34,8 x 23,6 cm
Colección de Arte ABANCA

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Fundación MAPFRE y la Fundación Gonzalo Torrente Ballester organizan la exposición Castelao grafista. Pinturas, dibujos, estampas. Comisariada por Miguel Fernández-Cid.

Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Castelao grafista. Pinturas, dibujos, estampas. Exposición en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Calle Alcalá, 13. Madrid. Del 29 de septiembre al 26  de noviembre de 2017. Dossier de prensa y Anexo de Miguel Fernández-Cid. Comunicación de Mapfre y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.